miércoles, 6 de junio de 2012

Desierto

- ¿9 meses? ¿9 meses en el desierto?
- 9 meses en el desierto.
- ¿Qué le pudo llevar a pasar tanto tiempo en un lugar tan inhóspito? 
- Chico, a veces la vida nos lleva al desierto. Puede estar lleno de arena o de piedras. Puedes estar rodeado de buitres y escorpiones o más solo que la una. Puedes morirte de calor durante el día y helarte de frío de noche. Pero, ¿sabes qué? Son esas las experiencias que nos hacen más fuertes. Es el calor sofocante el que te permite apreciar el frío. Es la arena la que te hace valorar la tierra firme. Es la soledad la que te hace amar a tus amigos. Porque, por muy extraño que te parezca, todos vivimos en un desierto. Un desierto de angustia, de incertidumbre y de odio. De soledad y abandono. De falsedad y de autocompasión. De nosotros depende sacar algo de provecho de ello. De nosotros depende cambiar nuestra vida. Porque sólo un gran hombre puede cambiar lo que le rodea de verdad. 




"He estado en el desierto en un caballo sin nombre. Estuvo bien estar lejos de la lluvia..."